lunes, 16 de marzo de 2020

A solas con la mente, día 2.

No, esto no es un sueño, sigue siendo todo real. Otra vez pescado para comer, como siga así la cosa voy a acabar siendo un tritón. Truenos a lo lejos, el sonido siempre es el mismo, las tormentas vienen y van pero los sentimentos permanecen. Don limpio, ¿pero estamos hablando de Apocalipsis Now?. Pura droga sin cortar, manos frías, corazón caliente, homenaje diario a nuestros hermanos peludos. Más agua, igual lo del tritón va a ser verdad, pero esta es diferente, esta es agradable, no ella en sí sino en los recuerdos, porque no hay nada bueno ni malo, solo memorias asociadas a situaciones. Menudas ironías, como los gorilas. Esto va a ser largo, todas las pantallas lo dicen, ¿que pasará despues? ¿Habrá algún cambio? ¿Cambiará todo para seguir igual? Va a ser algo que no va a dejar indiferente a nadie, y cuando las máscaras caen no todo el mundo baila. Silencio, demasiado silencio, nadie habla ya en la habitación, la incertidumbre es peor que un cuchillo, la esperanza hace de escudo, ¿hasta cuando será capaz de aguantar? Conversaciones reales ficticias, muchas preguntas sin respuesta en el vacío de la existencia, alternancias de situaciones jamás vividas, odio por amor en la noche iluminada. La mente teme, la mente miente, hay que ordenar el cuarto, tanto desorden provoca suciedad que lleva a la amargura. Mucho tiempo todavía nos queda por pasar juntos después de tanto separados, entonces sí que dijimos lo mismo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario