El tiempo ha muerto, larga vida al tiempo.
jueves, 26 de marzo de 2020
A solas con la mente, día 12.
Siete universos tiene una mente, dieciocho memorias están en el olvido, infinitas estrellas en el cielo. Valorar es amar más aún cuando todavía puedes disfrutarlo, nunca subestimes el bien de las cosas queridas. El aire huele a indecisión e incertidumbre, muchas cabezas echan humo cuando todo parece estar parado, todo menos el planeta. Viejos fantasmas asoman en medio de la epidemia de soledad, presente en los corazones de aquellos que anhelan contacto. El miedo se apodera del poder, provocando nervios estructurales que no hacen más que separar las grietas, que se ocultaban en las sombras de la claridad. Lo conocido se vuelve anónimo, lo incierto se vuelve verdad, la rueda está girando y no se sabe cuando se detendrá. Las emociones afloran como un río desbordado, el conflicto aflora al calor de la mezcla de espacios, el pasado es presente y el presente ya pasó. Los amaneceres se vuelven idénticos con el paso de las nubes, formaciones oscuras que tratan de descifrar el futuro, el mismo que ha desaparecido en la confluencia de las edades.
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