viernes, 17 de abril de 2020

A solas con la mente, día 34.

Siempre la misma cuestión nocturna. 
¿Sirven las palabras cuando todo se cae?
Tocar la última en el hundimiento. 
La caña de cerrar el bar.
El abrazo antes de la cuarentena
El temazo antes de irse a casa. 
El último chapuzón del verano. 
El soplo de aire fresco en la primavera. 
La nevada antes del final del inivierno. 
La hoja final del último árbol en otoño. 
Hay algo bello y misterioso en los finales. 
Pero sólo si sabes que es un hasta luego. 
Porque un final de verdad no tiene nada. 
Sólo es el fin.




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