No se puede buscar un vencedor.
Tampoco hubo pérdidas.
Solo queda el reflejo inquisidor.
Las verdades afloran como cataratas.
¿Se pudo hacer mejor?
La respuesta crea dudas.
En los ojos está la certeza.
Cuando el camino se divide.
No hay elección correcta.
Solo seguir al corazón.
Ahí siempre se encuentra franqueza.
Pero no hay rosas sin espinas.
Igual que hay callejones sin salida.
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