Esclavos del pasado, dueños del destino.
O al menos lo que permita el sistema.
El problema es que se juzga demasiado.
Todos tenemos los mismos miedos.
¿Quien no se ha sentido vulnerable?
Intentamos salvar el mundo.
Aunque eso nos lleve a ahorgarnos.
Cuesta marcar un límite.
Pueden enseñarte a nadar.
Pero nadie va a nadar por ti.
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