sábado, 17 de diciembre de 2016

''caballeros y princesas''

Esta es la historia de un caballero sin espada,
un soñador sin sueño, de un fracasado
que se negaba a serlo.

El caballero conoció a una princesa,
la más bonita del reino,
de las que rompía cuellos al pasar.

El soñador se fue a la cama
estaba cansado, daba vueltas
y de vez en cuando se perdía.

Un dragón se llevó a la princesa,
el caballero fue tras él,
sin espada y sin escudo,
armado solo con su corazón.

Soñaba y soñaba
como si no hubiera mañana
pero cuando despertaba
el vacío le amargaba.

El caballero se enfrentó al dragón
los ojos del mundo
estaban puestos en él.
la princesa le miraba.

Al soñador le faltaba algo
cada día era peor
hasta que llegó un día
en el que no estaba.

No hubo consuelo para él
el dragón se la había llevado
él no había hecho nada
por mucho que el amor fuera honrado
no tenía espada.

¿Que qué faltaba?
el se preguntó lo mismo
cuando un día en su reflejo
no había nada.

Ahora camina sin rumbo
porque no existía mundo
ella lo era todo
ella era su mundo.

Sonó un despertador
el caballero murió
el soñador dejó de soñar
pero una cosa era cierta
seguía sin haber nada.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

"..."

Existe un vacío. Algo que es incapaz de llenarse. Esta ahí, sin hacer ruido, en silencio, pero siempre lo ves en tu propio reflejo.
Lo sientes cada mañana al despertar, un grito sordo en el espacio... vacío.
Él no habla sin embargo lo dice todo, tampoco siente pero no tiene reparo en hacer daño. El está ahí, siempre ha estado ahí.
Vacío, sin haber nada, necesitandolo todo.
Vacío, muy vacío, muy solo.
Vacío, que puto jodido es el vacío.

sábado, 19 de noviembre de 2016

''fuck''

Joder.
Quiero escribir sobre mi, sobre el futuro que nunca tendré, todo lo que pensé y no dije, todo lo que dije que nunca pensé, todo lo que sentí y nunca demostré.
Joder.
Quiero reventar una pared, recorrer tu piel durante las noches de invierno, retar a la lluvia a bailar y a las estrellas a cantar.
Joder.
Quiero matar al cartero, mandar a la mierda a la soledad, llamar a la irresponsabilidad, encontrar la afinidad.
Joder.
Quiero escribir de nosotros, de todo lo que fuimos y pudimos ser, de todo lo que somos y fuimos, de todo lo que nunca seremos.
Joder.
Quiero correr sin mirar atrás, matar al tiempo, revivir al amor, abrirme a ti, romperte el corazón, largarme sin dejar rastro, dejar cicatriz.
Joder.
Quiero follarte hasta dejarte sin voz, destrozar mi habitación, quiero gritar tan alto que me escuchen los marcianos, quiero dejar todo de lado.
Joder.
Quiero surfear en el espacio, hacer el viaje de mi vida, recorrer el mundo a patas, poner tu vida patas arriba, subirte la autoestima.
Joder.
Quiero pisar a fondo, sumergirme en lo más hondo, derrapar por tus curvas, estrellarme en tu sonrisa, vivir sin prisa.
Joder.
Quiero escribir de el, de su mirada perdida, de su vida destartalada, de aquella sonrisa forzada, de esa rabia guardada.
Joder.
Quiero dormir, soñar hasta que salga el sol, despertarme con alguna canción, tocarme los cojones mientras veo la televisión.
Joder.
Quiero encontrar el camino, joder al destino, dejar de hacer preguntas, vivir sin preocuparme de las respuestas.
Joder.
Quiero vivir, fluir, salir, sonreír, transgredir, ir, venir, morir, resurgir, pervivir.

Joder.
Que movida.

sábado, 22 de octubre de 2016

''volver''

Hoy volví a ti.
Hoy volví a tu sensación de libertad, a tus pies empapados, a tu barba sin afeitar.
Hoy volví a tu dolor insufrible, a tu calor sofocante, a tu frío helado.
Volví a tus vistas increíbles, a tus personas extraordinarias, a tus conversaciones profundas.
Volví a donde morimos, a donde renacimos, a donde nos despedimos.
Volví a cuando fuimos uno, volví a donde juramos estar siempre juntos, volví a nuestras locuras.
Volví a tus bosques de ensueño, a tus ríos de recuerdos, a tus túneles con luz al final.
Volví a tus brazos, a tu sonrisa, a tu brillo en los ojos, a tu lluvia, a tu nieve, a tu falta de comida, de tabaco y de fuerzas. A tus curvas y rectas, a tus gentes extrañamente conocidas, a tus cervezas frías, a tus pies destrozados y a tus momentos únicos. A tu olor por las mañanas, a tus atardeceres eternos, a tus botellas de licor de hierbas, a Jairo, Misha, Claudia, José Luis, Manolo, Raúl, Fernanda, Luis, los tres señores de madrid, al polaco, al cocinero, al pescador y a todo aquel colegio de valencia.
Volví allí donde solíamos gritar, a donde éramos nosotros mismos, a donde no importaba nada más que el momento, donde no había preocupaciones, donde fuimos todo.
Volví a tus preguntas sin respuesta, a otras que sí la tenían, a las recetas de Fernanda, a tus paseos bajo las estrellas.
Volví a donde no existían planes algunos, donde se quería lo que uno hacía, donde la naturaleza se fundía con el hombre, donde la paz interior estaba a la orden del día, donde el camino era la meta, donde no encontramos nada, donde encontramos todo, volví a tu puta locura.
Tú y yo fuimos leyenda.
Y algún día seremos historia.
Volveremos a vernos amigo mío.


''Jeg håber du når dine mål og kommer glad og sileker frem"

lunes, 17 de octubre de 2016

"her"

Ella tenía dos estrellas por ojos.
Ella rompía los cristales con Green Day.
Ella fumaba y bebía como si fuera su último día.
Ella cantaba bajo la lluvia.
Ella soñaba despierta.
Ella bailaba hasta las luces del alba.
Ella estaba loca.
Ella me volvía loco.
Ella no tenía corazón.
Ella me revolvía la vida.
Ella era mis domingos.
Ella te atrapaba.
Ella devoraba veranos.
Ella era Rock&Roll.
Ella amaba hasta que doliera.
Ella sudaba de todo(s).
Ella era otro rollo.
Ella me curaba las heridas.
Ella hacía que el suelo temblara a su paso.
Ella hacia el payaso.
Ella era mi debilidad.
Ella reía, el mundo se detenía.
Ella era mi pecado.
Ella te destrozaba en la cama.
Ella gritaba en silencio.
Ella era mi infierno.
Ella moría cada noche.
Ella resucitaba a la mañana siguiente.
Ella era libre.
Ella contaba primaveras.
Ella disparaba, no preguntaba.
Ella ponía el tiempo a nuestros pies.
Ella era mi droga.
Ella te miraba pero no lo hacía.
Ella volaba con los pies en la tierra.
Ella era el universo.
Ella te miraba al alma.
Ella era mi perdición.
Ella lo era todo.
Ella no era nada.
Ella era ella.

Joder.

Ella.

lunes, 10 de octubre de 2016

''7:14''

Grita, lo más alto que puedas, quédate afónico, siente que nadie te escucha, grita en silencio, aviva el fuego de tu interior.
Corre, no pares, hasta que te duelan los pies, hasta que las piernas te fallen, hasta que llores de dolor.
Desahógate, rompe tus nudillos contra una pared, haz que le salgan grietas de lo fuerte que le pegas, destroza tus manos, sonríe cuando acabes.
Lárgate, lo más lejos que puedas, donde nadie te encuentre, empieza de cero, que nada te ate.
Cuestiona todo, dale vueltas a las cosas hasta que no tengas ni idea de por qué te preguntas todo eso, no pares hasta encontrar la verdad.
Folla, hasta que no sientas tu cuerpo, hasta que te quedes sin sudor, hasta que te den calambres.
Acelera, haz que la adrenalina recorra tu cuerpo, no levantes el pie, sube el volumen de la música, conduce hasta quedarte sin gasolina.
Ama, hasta que te duele el corazón, aunque te lo rompan en mil pedazos, aunque ya no sepas ni donde está.
Ríe, hasta que te duela la cara, hasta que ya no puedas más, por cualquier cosa, lo más fuerte que puedas,
Llora, hasta que te ahogues en tus propias lágrimas, hasta que no le veas salida a nada, hasta que odies el mundo.
Bebe, hasta que no recuerdes quien eres, hasta que no sepas hablar, hasta curar tus penas, hasta el puto amanecer.
Fuma, hasta que tengas cáncer, hasta que se acabe el filtro, hasta que se gripe el mechero, hasta que se acabe el gas.
Drógate, hasta que confundas realidades, hasta que sientas que estás volando, hasta quedarte sin dinero, hasta que no sepas ni en que año estamos.
Escribe, hasta que ya no sepas por qué lo haces, hasta que se te acaben las palabras, las ideas y hasta la tinta, hasta que no sientas la mano.
Besa, hasta que te sangren los labios, hasta que no tengas saliva, hasta que se te duerma la lengua.
Huye, hasta que te encuentres, hasta perderte, hasta encontrarte, hasta que no te encuentren.
Joder.
Back it again.


domingo, 14 de agosto de 2016

"malditos domingos"

Malditos domingos que nos hacen pensar, que nos hacen recordar, que nos hacen suspirar.
Malditos domingos que aparecen sin más, que llegan te destrozan y se van, que te hunden en tu mar.
Malditos domingos que traen dolores de cabeza, preguntas sin respuestas sobre la noche anterior, estómagos revueltos que no tienen piedad.
Malditos domingos que nos transportan al pasado, que nos llevan a lugares prohibidos, que nos recuerdan momentos jodidos.
Malditos domingos que miran al presente, que te hacen dar vueltas, que te hacen dudar.
Malditos domingos en los que suena sabina, en los que miras al techo, en los que cierras los ojos para no ver la cruda realidad.
Malditos domingos que nos hacen jurar, que nos hacen pensar en todo lo callamos y no dijimos, en lo que no hicimos y morimos por hacer ahora, en los que pudimos haber sido y no fuimos.
Malditos domingos sin más, que regalan horas vacías, sensaciones de inquietud.
Malditos domingos que miran al futuro, que te sientan mal.
Malditos domingos en los que se pierden personas, llaves, calcetines y amores de una vida.
Malditos domingos sin salida, que te hacen pensar en días que llegarán.
Porque llegará un día en el que suspiren por ti, en el que no tengas que olvidar, en el que no tengas que llorar.
Llegará un día en el que las estrellas estén a tus pies, en el que bailes con la luna y el sol sea tu compañero de viaje.
Llegará un día en el que no te pierdas más en una tarde de domingo, en el que seas libre, en el que llores de felicidad.
Llegará un dia en el que te encuentres, en el que seas tu mismo, en el que no mires atrás.
Llegará un día en el que no fumes para estar con ella, en el que no bebas para olvidar, en el que bailes hasta que te duelan los pies.
Llegará un día en el que veas a alguien en el espejo y sonrias, en el que estés orgulloso.
Llegará un día en el que sin más, sepas que lo has conseguido.
Pero supongo que hoy no es ese día.
Al fin y al cabo, hoy es otro maldito domingo.

lunes, 25 de julio de 2016

"una mañana de julio"

Un sonido de una sirena se desliza entre las ramas de los árboles del bosque. Los primeros rayos de sol iluminan una carretera en mal estado. La ambulancia frena delante de un coche volcado a un lado de la calzada.

Una hora antes.

Introduces un disco de Fito en la radio, la música empieza a sonar, subes el volumen, cierras los ojos.
Se hace la luz, metes primera, embrague a media altura  acelerador a fondo. El coche suelta un rugido, las ruedas delanteras empiezan a soltar humo de la fricción con el asfalto.
Se oye un suspiro, el embrague se levanta, la espalda se pega violentamente contra el asiento.
Doscientos metros, levantas freno de mano un instante, la parte trasera del vehículo empieza a deslizarse hacia la izquierda, la ruedas comienzan a botar, metes primera, aceleras a fondo. El coche derrapa, lo mantienes en la calzada a duras penas.
Metes segunda en una fracción de segundo, sigues acelerando, la adrenalina te recorre las venas, como cuando la viste primera vez. Pupilas dilatadas, sonrisa de oreja a oreja, metes tercera antes de volver a respirar.
Frenas en seco, reduces a segunda, pasas a escasos milímetros del muro que hay a tu izquierda, el coche se bambolea con cada bache que pisas, el volante tiembla, algo te dice que no sales vivo de esta, has pasado por cosas peores.
Enlazas un par de curvas, nada comparadas con las que un día te hicieron sentir amor por ellas. Chirrían las ruedas de la violencia de la frenada, el freno de mano vuelve a levantar la cabeza apenas unos segundos, vuelves a lamer otro muro, has tenido suerte, vuelves a acelerar.
Otra curva de izquierdas, la parte trasera se desliza fuera de la carretera, las ruedas recorren la hierba de la cuneta, tratas de mantenerlo en el asfalto, salvas un reguero de milagro y enlazas otra curva.
Sales de lado, aceleras más que nunca, empiezas a subir, giras el volante pero el coche no responde, te vas recto hacia fuera.
El tiempo se detiene por un instante, tu vida te pasa entera en el segundo que tardas en chocar contra el muro de una casa.
El capó se hace añicos, una vuelta de campana, dos, quien sabe cuantas, se te hacen eternas. De repente se para, estás cabeza abajo, Fito sigue sonando aunque parezca increíble, no sientes las piernas, la sangre te llena la boca, escupes saliva roja.
Te ríes a carcajadas, te duele el pecho, menuda estupidez acabas de cometer, ¿ha merecido la pena?. Sueltas un gruñido de dolor, sacas un cigarro del paquete de malboro que está en el techo, lo enciendes de milagro con una mano, el otro brazo está roto.
Le das una calada, suspiras, los ojos se te empiezan a cerrar. Escuchas unos pasos, alguien se acerca, reconocerías esa cara hasta en este instante, pero sabes que no es real, todo se vuelve negro, empieza a oler a gasolina...

Una hora después.

Escuchas una voz preguntándote si puedes oírle, sonríes, la cara de donde procede la voz te devuelve la sonrisa, te dice que te va a sacar de ahí, oscuridad otra vez.
Abres los ojos, estás atado en una camilla, ves a unas personas inspeccionando tu coche, una mano te gira la cabeza, te dice algo de que te van a llevar a un hospital, asientes como los tontos.
Se oye un grito, las gente que estaba al lado de tu coche empieza a correr, alguien te aprieta fuerte la mano, de pronto recuerdas aquel olor a gasolina, tus labios articulan un nombre, cierras los ojos, ya sabes lo que va a pasar.

lunes, 11 de julio de 2016

¿Unas palabras?

El sonido de las olas rompiendo en una noche de verano. Música de fondo, un cigarro en tu boca, humo en tu garganta, un cielo estrellado y ¿paz?.
Un motor de un mini rugiendo, fito soltando verdades por los altavoces, una carretera que discurre por la costa, una gaviota sobrevolando el paisaje y ¿estamos en el principio de una película?
Un sedal siendo recogido, el sonido de un peta siendo consumido, un pescador contando historias del pasado, una sonrisa imaginaria a tu lado y ¿soledad?
Una rotonda, un acelerador a fondo, unas ruedas chirriando, un cuenta revoluciones fuera de si, un subidon de adrenalina recorriendo tu cuerpo y ¿temeridad?
Un balcón, dos personas, unas risas, una conversación, una playa observando atenta y ¿verano?
Una cama, unos ojos cerrados, un edificio dando vueltas, un cerebro desatado, una sensación y ¿sueño?
Una luz de un móvil, un teclado, un olor a tabaco, una luz de una farola y ¿sinceridad?
Una pregunta, una vida, un futuro, algo comiéndote por dentro y ¿angustia?
Una mente, un pensamiento, unas cuantas historias, unos sueños siendo creados y ¿un soñador?
Unos mensajes, un nombre en la pantalla del móvil, unas risas escritas y ¿dolor?
Un recuerdo, un pasado, una historia, un historial y ¿la misma persona?
Unas líneas, un folio, un lápiz, una libreta, una caseta, una lluvia de fondo, la ropa empapada y ¿ha servido de algo todo esto?
Un edificio, un parque, un adolescente, una decisión, una llamada a un telefonillo y ¿un futuro escrito?
Unos árboles, dos botellas, una foto, un río de fondo, un monte dando vueltas y ¿suerte?
Un colacao, unas chanclas en los pies, una puerta que se abre, una mirada, ni una palabra y ¿golpe de realidad?
Una carretera nevada, un dolor en los pies, unas manos frías, una cabeza blanca y ¿libertad?
Una persona, un mundo, una historia, una mirada, unas dudas, unas preguntas, unos pensamientos, una media sonrisa, una imagen, una solución, unos ideales, una convicción y ¿...?

Hay cosas que cambian y otras que nunca lo hacen.

domingo, 15 de mayo de 2016

¿Que quieres?

Buscas y no encuentras, corres pero no avanzas, gritas pero no te escuchan, amas pero no sientes nada, lloras pero no estás roto, porque de un barco hundido se hace un submarino.
Me perdí buscando el camino, ese que dicen que lleva a la felicidad, me salí de él por voluntad propia.
No quiero que me digan lo que es ser feliz o no, no quiero que me digan lo que debería hacer con mi vida, no quiero que me dicten unas normas que deba acatar. Quiero fumar ese cigarro debajo de una noche estrellada, quiero perderme en mil bares solo para olvidarte, quiero que el agua congelada del mar bese mis pies, quiero romper los cristales de mi habitación escuchando mi canción favorita, quiero quemar mis apuntes en una hoguera de san juan, quiero dar ese beso que me perseguirá el resto de mi vida, quiero echar ese polvo que me quede grabado a fuego, quiero sentir que el mundo vibra debajo de mis pies, quiero querer lo que hago y no hacer lo que quiera.
Quiero morirme, quiero que me resucites, quiero que me vuelvas a matar, quiero que vengas a por mi al infierno, quiero que pasemos una eternidad juntos.
Quiero escribir un libro, quiero leer un millón de ellos, quiero arreglar mi corazón, quiero guardarlo en un cajón, quiero que no se rompa nunca más, quiero ser frío.
Quiero sacarlo del cajón, quiero que haya amor, quiero sentir algo, quiero dejar de sentir tanto, quiero sentirlo todo, quiero no sentir nada.
Quiero poner el mundo patas arriba, quiero romper con todo. quiero ser diferente, quiero ser igual que tú, quiero tener esa seguridad, quiero tener esa mirada, quiero tener esa labia. Quiero ser yo, quiero reconocerme en el espejo, no quiero tener que ser fuerte, quiero sonreír, quiero llorar, quiero vivir.
Quiero ser legendario, no quiero ser famoso, quiero hacerte mil hijos, no quiero tener un hijo, quiero olvidarte, quiero quererte, quiero ser suficiente, quiero ser el mejor.
Quiero estar toda la noche de fiesta, quiero beberme el mundo entero, quiero liarla parda, quiero besar mil labios, quiero besarte.
Quiero hacer surf en California, quiero luchar en el Coliseo, quiero andar la gran muralla chino, quiero perderme en tu espalda, quiero perderme por las calles de Madrid, quiero ver Nueva York entera desde el Empire State, quiero adentrarme en el amazonas, quiero bañarme en todos los mares y ríos del mundo.
Quiero echarle una carrera a Usain Bolt, quiero echarle un 1vs1 a Stephen Curry, quiero tirar faltas con Ronaldinho, quiero participar en un Rally, quiero ser mejor que Tiger Woods, quiero tener la garra de Rafa Nadal, quiero ganar la NBA, quiero ganar un mundial.
Quiero no mirar atrás, quiero correr, quiero buscar, quiero gritar, quiero vivir, quiero ser un puñetero submarino nuclear.
Pero dime: ¿Que es lo que quieres?

miércoles, 16 de marzo de 2016

"momentos"

El sol iluminaba el día en lo alto del cielo, el asfalto quemaba las suelas de las botas, una subida se alza desafiante. Levantas el pie izquierdo, una sensación de dolor te recorre toda la pierna, te apoyas como puedes y aprietas los dientes. Levantas el derecho, el maldito dedo sin uña te desgarra por dentro, cierras los ojos, maldices en el idioma de tu tierra y continuas adelante, no ahora, no vas a parar casi al final.

El murmullo del río te susurra en un oído, las estrellas observan atentas, el licor de hierbas te quema la garganta y los recuerdos empiezan a cruzar el puente que se alza sobre aquella corriente de agua. Los miras, el silencio entra en escena, cuando el último de ellos cruza, los ojos se te humedecen y la botella está vacía, mañana será otro día, pero el cigarrillo no te lo quita nadie.

Aquella chica danesa lloraba en tus brazos, estaba temblando, no sabias que hacer ni que decir. Cuando finaliza el abrazo en el que estabais fundidos te mira, en un perfecto inglés te dice que está bien, pero sabes que te está mintiendo, mucho dolor guardado durante tantos días la había llevado a esa situación. Después de un rato solo aciertas a dejarle debajo del cuchillo con el que estaba cocinando una nota con una frase escrita, "dont be sad, smile" con una cara sonriendo que podría haber sido dibujada por un niño de parvulario, ella la guarda en su cuaderno, suena brutal love, te sientes el hombre más afortunado del mundo.

Alzas la vista, nieve, solo ves blanco en los pocos metros que te deja ver el viento con granizo que golpea tu cara. Tu adrenalina se dispara, sonríes, no podías estar en mejor lugar en ese momento. Te ríes a carcajadas, el viento te impide ver más allá de un metro, las botas se hunden en la nieve, tienen la suela destrozada, los pies se te mojan, piensas en las ampollas que tendrás mañana, pero da igual, por primera vez en mucho tiempo, te sientes libre.

El barro hace sonar las pisadas, la lluvia besa tu cara, estás empapado de pies a cabeza, la niebla serpentea entre los árboles, las rodillas te hacen tirar de fuerza de voluntad para andar, en cualquier momento pueden venirse abajo. Todavía te quedan 15 km para llegar al albergue, no sabes si estás llorando o es la lluvia la que recorre tu cara, continúas andando, esto no va a acabar contigo.

Un túnel lleno de frases te rodea, llevas andando todo el día solo por esto y no sabes como reaccionar. Te sientas enfrente de una frase escrita en inglés en la pared, sacas tu bolígrafo de la mochila, escribes algo encima de ella y algo más corto debajo de ella, casi imperceptible, hay que fijarse mucho para leerlo, pero sabes que es tu legado, la decisión definitiva, recoges tu mochila y sales del túnel, no miras atrás, no hay vuelta atrás.

Una sombra de un árbol te da cobijo del sol de media tarde, estas tirado en el césped mirando al cielo, las nubes pasan a una velocidad asombrosa, exhalas humo de tu boca, las nubes desaparecen y todo se vuelve negro, el cantar de un pájaro se oye a lo lejos, las voces de unos adolescentes valencianos se acercan, te sientas y los miras. Cuantas caras conocidas en gente tan extraña.

Un valle se alza poderoso entre montañas, un arcoiris lo decora, dejas de andar y te sientas a contemplarlo. Naturaleza salvaje intentado ser domada por el hombre, algo imposible, sonríes, disfrutas de ese pequeño instante de alivio y felicidad, acabas de empezar tu viaje, aquello acababa de comenzar.

Silencio, en toda su expresión, silencio, el latido de tu corazón a punto de salirse reina en el ambiente. Empiezas a sudar de la tensión, pasos cortos, sin hacer ruido, abres la puerta con sumo cuidado y no la cierras, haría demasiado ruido, los despertaría, era algo que tenia que hacer sólo, sabia lo que le esperaba a la vuelta, pero era el precio que tenia que pagar.

Un sonido de gaitas lo acompañaba en su bajada, como un guerrero que regresa de una batalla, de una guerra interior, el sonido de iba haciendo más bajo a medida que se acercaba a la plaza. El sol  le dio de lleno en la cara, la catedral a su izquierda, la enorme explanada a su derecha. Una voz mencionó su nombre desde el centro de la plaza, una chica con gafas de sol le esperaba con los brazos abiertos, se fundieron en un abrazo. Esta vez era él el que lloraba, su viaje estaba a punto de concluir,  tres horas después estaba sentado en un portal. Se encendió un cigarro, suspiró, habían cambiado muchas cosas en él y otras seguían igual, pero pasara lo que pasara, esa semana y un día caminando había merecido la pena.

  "no se trata de hacer lo que uno quiera
     sino de querer lo que uno hace"
                  

martes, 1 de marzo de 2016

''6:02''

Dicen que las oportunidades solo suceden una vez en la vida, que si pierdes ese tren quizás pase otro, pero nunca uno tan bueno como el anterior.
Dicen que el secreto de la felicidad está en tomar decisiones, otros en saber decir que no, algunos pocos apelan al amor y casi ninguno dice que para ser feliz hay que estar loco.
Dicen que las pocas veces que hablas de esa persona todavía te brillan los ojos, también dicen que es porque al pensar en ella no puedes dejar de llorar.
Dicen que todavía se escuchan los gritos de esa generación perdida ahogando sus penas en los bares un sábado cualquiera.
Dicen que el sol te quema la cara cuando recorres ese camino que te cambia la vida, otros juraron que era la lluvia la que los besaba.
Dicen que todavía recuerdas la primera vez que lo viste, en cambio tú no puedes dejar de vivirlo cada noche.
Dicen que todavía tiemblas al oír esa canción, tú afirmas que era porque tenías frío.
Dicen que perdiste ese tren, algunos susurran que te quedaste mirando como doblaba la esquina sin hacer nada, tu mente corre detrás de él cada día, sigues sin poder alcanzarlo.
Dicen que el tabaco te puede matar, tú dices que que saben de la muerte si nunca se han enamorado de alguien.
Dicen que no quieres saber nada más de ello, pero sigues pasando por los lugares que te recuerdan todo.
Dicen que somos lo que callamos, no lo que decimos.
Dicen que seas feliz pero no te dicen cómo.
Dice que no merece la pena llorar por ti pero no te conocen.
Dicen que eres mayor para unas cosas y no para otras.
Dicen que la felicidad lo es todo, pero que triste es ser feliz si no es contigo.
Dicen que lloraste por él, algunos dijeron que creaste el océano.
Dicen que estás como una cabra, tú respondes que eres feliz y sonríes.
Dicen que tienes que tener claro tu futuro, ¿acaso tienen ellos claro el suyo?
Dicen que la vida es como una caja de bombones, ¿pero que pasa si te los comes todos?
Dicen que antes se estudiaba más, ¿acaso saben por lo que pasa tú cada día?
Dicen que no tienes corazón, ¿creen que saben lo que has llegado a sufrir?
Dicen que no pueden vivir sin ti, ¿entonces por qué te sientes tan solo en este momento?
Dicen que no puedes querer a alguien sin quererte a ti mismo.
Supongo que los trenes pasan, que la lluvia te moja mientras lloras por alguien, que los lugares traen recuerdos y que las canciones recuerdan a personas.
Supongo que querer a alguien no es fácil, supongo que quererte a ti menos aún.
Supongo que romper con alguien duele, pero sé que no cambiarías nada de lo vivido con esa persona todo este tiempo.
Supongo que cada día desperdiciamos oportunidades y a la vez aprovechamos otras. Que escoger un camino no es fácil y puede que al final optes por bailar bajo la luna sin elegir ninguno. Que levantarte cada mañana es un reto pero sé que cada día das lo mejor de ti. Que por mucho que te digan que esto o aquello no está hecho para ti,tú no cesarás en tu empeño, porque aunque no creas en ti, yo si lo hago y estoy seguro de que conseguirás aquello que tanto anhelas.

No te puedo decir que hacer con tu vida, ni que esperar de ella.
No puedo elegir de quien te enamoras, de a quien odias ni a quien quieres.
Pero si puedo decirte que tú, sí, tú, que estás leyendo esto ahora mismo.
Eres la persona mas valiente que conozco.
Recuerda siempre eso.

sábado, 30 de enero de 2016

''corre''

Huye, corre, no mires atrás. Suéltate, siente el ritmo, haz que todo tiemble bajo tus pies. Frena, tropieza con una piedra, enamórate de ella, deja que te haga daño y tírala lejos. Levántate. Vuelve a correr, mira atrás y jura que no volverás a frenar ni a tropezar con otra piedra. Acelera, corre más rápido. Suéltate más que antes, crea un terremoto bajo tus pies. Frena a fondo, intenta esquivar la piedra, no lo consigas, enamórate más que antes, deja que te haga el doble de daño que la última vez, tírala más lejos que antes incluso. Vuélvete a levantar, vuelve a correr.
Corre y tropieza, enamórate y desciende a tus infiernos, sálvate a ti mismo y levántate otra vez. Haz eso hasta que encuentres una piedra que te haga daño de verdad, que te lleve a conocer a tu propio lucifer. Que te haga ver otro mundo, uno diferente a todos los anteriores. Que te haga quedarte sin corazón que te haga otra piedra. Quédate con la piedra que cuando la vayas a lanzar te diga que quiere que la lleves contigo, que se dejaría erosionar por las olas más fuertes que existan, que aguantaría los peores terremotos, que soportaría los peores huracanes con tal de que volvieras a tropezar con ella una vez más.
Pero tú no lo aprecies, lánzala lejos, lo más fuerte que puedas y vuelve a correr. Corre, corre corre, no tropieces con nada, que nada te pare, haz el último esfuerzo, rompe tus frenos, déjalos atrás.
Choca con un árbol, pégate la ostia de tu vida, replanteate todo, hazte preguntas, todas las que puedas, da igual, aún no encontrarás respuestas. Pero sigue intentándolo, siéntate frente al árbol y exclama al cielo por qué te lo encuentras ahora que todo parecía ir bien, que corrías sin ataduras, que empezabas a disfrutar del camino. Échale la culpa a la mala suerte, échale la culpa al camino, échale la culpa al cielo, échatela a ti mismo. Vuélvete a odiar, llora, primero un charco, luego un río y forma un mar con tus lágrimas. Ahógate en él, húndete hasta el fondo, cierra los ojos, desea no haber empezado a correr.
Despiértate en la orilla al lado del corredor que te ha salvado, dale las gracias, ya forma parte de ti, deja que se vaya, algo te dice que lo vas a volver a ver. Ponte enfrente del árbol, grita con rabia, coge un hacha e inténtalo cortar, corta solo una parte, la otra es muy dura. Desespérate y retrocede, vuelve sobre tus pasos y observa que detrás del árbol había un bosque, ríete de ti mismo, y piensa que de una forma u otra te ibas a chocar contra un árbol.
Entra en el bosque, piérdete, siéntete solo, echa de menos a las piedras y a aquel corredor. Habla con la soledad, habla contigo mismo, encuéntrate, recupera el ritmo, vuelve a correr, sal del bosque. Has vuelto al terreno de las piedras.
Llegará un punto en tu carrera personal que no te tropezarás con más piedras, ya conocerás todos los tipos, ya nada te sorprenderá y serás inmune a los tropiezos amorosos. Los árboles que te suponen los problemas de tu carrera sabrás cortarlos, con más o menos dificultad, pero tendrás siempre la ayuda de los corredores que te han ayudado por el camino y que ahora corren contigo. Quemarás bosques enteros con el fuego de tu interior, la llama de la seguridad de saber quien eres y por qué corres te hará hacerlo con facilidad, lo único que tienes que recordar es no dejar que tu mente con el tiempo te haga dudar de lo que llevas dentro. Cuando pienses que ya lo has visto todo encontrarás una playa con una puesta de sol espectacular, mirarás a la orilla y allí verás una piedra, la única en toda esa zona. Cuanto más te acerques a ella te darás cuenta que fue aquella piedra que lanzaste tan lejos, la que más te hizo sentir, la que más daño te hizo.
Esa piedra había soportado cosas inimaginables solo porque le habían dicho que tú algún día llegarías a esa playa, que te volvería a ver, que volvería a ver tu cara, a oír tu risa,a mirarte a los ojos y sonreír, se había jugado su insignificante existencia sólo por volverte a ver. Ese pedrusco habrá estado noches enteras a la intemperie soportando innumerables ventiscas de dolor en forma de olvido, tendrá cicatrices por culpa de haberte buscado en otros corredores, sus ojos no serán los mismos que viste cuando tropezaste con ella por primera vez, lo único que será igual será la forma en la que te mire, esas pupilas dilatas, esa sonrisa de subnormal que se le pone sin querer y esa forma de mirar a otro lado cuando hagas contacto visual con sus ojos. Solo por este reencuentro la piedra había aceptado el olvido en aquella playa, buscaba tu mirada en las estrellas cada noche, tu sonrisa en todos y cada uno de los amaneceres, imaginaba cada vez que la arena la golpeaba suave por culpa del viento que no era más que tu mano acariciándola una vez más. Esa piedra había dado su existencia solo por ti, estaba condenada a un amor suicida, pero había creído en él y eso la había salvado.
Tú te sentarás al lado de ella y verás miles de anocheceres preciosos como el de ese día. A partir de ahora te limitarás a correr por la playa o a otras playas para visitar a tus corredores conocidos. También verás a otra gente seguir corriendo, sin pararse nunca en ninguna playa, que no porque no la tengan, sino porque prefieren correr libres y disfrutar de otros placeres del camino. Y así seguirás hasta que un día te fallen las piernas, en ese momento te darás cuenta que ya has llegado a la meta, a tu meta. Algunos te dirán que no la quieren cruzar jamás, otros se romperán las piernas por el camino porque no soportan correr, otros lo han aceptado desde hace tiempo pero tu estarás feliz. Te sentarás por última vez junto a tu piedra en el último anochecer, verás a muchas personas con las piernas muy frescas iniciar su propia carrera. Tendrás melancolía, recordarás todas las piedras lanzadas, los árboles cortados, todos los bosques quemados, te sentirás triste por el final pero también estarás feliz por la gran carrera que has hecho. Cerrarás los ojos, se hará el silencio.
Abrirás los ojos, verás luz.
Corre.

viernes, 29 de enero de 2016

''vida''

¿Que es la vida?  Esta de sucesión de extrañas circunstancias que vivimos cada día, este cúmulo de sentimientos que definimos con la alegría o tristeza o con la palabra clave que todos buscamos: ''felicidad''
Dicen que la vida al igual que la felicidad se basa en muchas cosas, que hay que disfrutar el momento, que hay que vivir como si no hubiera un mañana, pero ¿y si os dijera que nada de eso importa?
Lo que importa es lo que tu pienses es así de simple. Da igual que los demás te digan que estás gordo o gorda, tienes más cerebro que ellos, da igual que te digan que no sabes vestir si tú te sientes feliz con esa ropa, da igual que te digan que eres un fracasado si diste lo mejor de ti, da igual que te digan que eres un cagado por no decirle a ese chico o chica que te gusta si prefieres tenerlo o tenerla a tu lado si te hace feliz ese rato que estés. Te pasan la vida escolar diciendo que tienes que pensar tus elecciones, que eso marcará tu vida, pero como mejor se está en la vida es no eligiendo y simplemente haz lo que te de la gana, no pienses en las consecuencias. Que más da elegir una carrera u otra, que más da follarse a alguien o no, que más da tener un ferrari o un fiat, si es lo que quieres hacer hazlo y que opinen lo que quieran, porque tú eres tú y vas a convivir contigo mismo toda la vida, así que mejor estate en paz en tu interior que estar en paz con el mundo sí eso te hace revolverte por dentro.
Tú importas, tu eres el que vale y nadie más, ni ese chico o chica, ni ese canon de beleza, ni esa carrera ni todo el dinero del mundo, lo más importante que existe en esta vida eres tú, ten eso siempre presente.
Así que mañana cuando te despiertes mírate al espejo y sonríe, haz lo que te de la gana y disfruta, no hay edad para disfrutar. Tómate con calma ese buen tazón de colacao, si quieres ponerte una sudadera para ir a clase o al trabajo póntela, si quieres en en chándal vete también, pero que sea lo que tú quieras,y no lo que te mande tu jefe o el colegio o universidad donde estudies. Sí quieres mandar a tomar por culo a ese o a esa ex que te amarga la vida hazlo, y si no pues hazlo también. Sí quieres decirle  a alguien lo guapo que está hazlo, que te den igual las opiniones del subnormal de turno que te exclame que te gusta esa persona, tu sabes si te gusta o no, tu sabes si es el amor de tu vida o no, si quieres entrarle delante de toda la clase hazlo y si no pues no lo hagas, pero haz porque quieres hacerlo.
Que no te de miedo perderlo todo, si lo pierdes todo piensa que tienes menos cosas por las que preocuparte, que si tus días son lluviosos baila debajo de ella, nunca está de más mojarse. Porque la vida esta hecha para ti, y para nadie más que para ti, así que sonríe, que eres la persona más preciosa que existe en este universo y que las cosas malas no son tan malas y las buenas si que son perfectas.
Vive o no vivas, duerme o no duermas, ligues o no, te duela ver a alguien o no, te duela querer a alguien o no recuerda que tu vales más que todo eso y que todo está hecho a tu medida.
Sonríe, llora, muerde, pega, sufre, besa, quiere, ama, huye, quédate, corre, anda, arrastrate, pero grita que lo haces porque te da la gana y que le jodan al mundo, tú eres el que manda.
Recuerda quien eres, recuerda lo que quieres, recuerda a quien quieres.
Hazlo.
No esperes más.
Nunca sabes cuando tendrás otra oportunidad.